Anoche estuve en Auschwitz-Birkenau

(Imagenes tomadas del mismo libro como referencia)
Inmóvil en aquella cama siento cada uno de los que afuera cargan los cadáveres medio putrefactos y los arrojan encima mio y de tantos otros que yacen a mi alrededor. He pasado una noche en ‘Canadá’, aquel edificio adonde despojaban y ‘procesaban’ los cuerpos sin vida de todas sus pertenencias. Yo era uno de esos tantos que parecian muertos pero en realidad los cremaban aún vivos. Desde mi posición podia escuchar el llanto callado de los que lanzaban sin fuerzas los cuerpos de quienes, en vida habian sido sus companeros de sufrimiento.
He comenzado mi proyecto de lectura y he escogido ‘Los hornos de Hitler’ por Olga Lengyel, sobreviviente de aquel campo de concentración llamado Auschwitz-Birkenau. Ha sido duro reproducir en mi mente aquellos episodios fatídicos. Cuanta maldad, aunque no es la palabra correcta para describirlo. No lo viví, pero en la lectura se puede sentir el sufrimiento de los que allí estuvieron, murieron. Niños cremados luego de ser despojados hasta de sus juguetes con lo que se enriquecieron los familiares de los de la SS.
La noche de anoche fue larga, me veo en mi habitación y solo puedo percibir aquellos cuerpos cerca de mi. Es un libro profundo que te lleva hasta el mismísimo campo y te hacen tomar un baño con aquella escasez de agua y encajonarse con aquel jabón hecho de restos humanos. Atrocidades como esas jamás había leído. La autora supo recrear su dolor y el de tantos que estuvieron ahí con ella. Puedo ver la muerte en el rostro de aquellos inocentes niños cuando eran separados para el lado izquierdo de las filas adonde sus madres acababan de condenarlos inconscientemente.
Las imágenes no paran en mi cabeza. Esa es la magia de la lectura, tomarnos entre los brazos de aquel libro que elijamos y llevarnos a la época, situación y circunstancia en que se vive la historia. Me tocó conocer un lado de la historia del mundo en la cual no había profundizado. Recomiendo el libro a todos aquellos que quieran saber lo que pasaron aquellas personas. No solo fueron judíos, perecieron diversas razas y nacionalidades, incluyendo la aria cuando no satisfacía los caprichos de los que se encontraban al mando, lo que a estos, según el libro, se les reservaban castigos mucho peores. Aun no termino mi lectura pero la necesidad de expresar lo que siento cuando abro una por una de sus paginas no me permitían continuar con mi día sin antes compartirlo.
Misly
Llegan las lluvias de Mayo y con ellas mi añoranza por ese café de mi abuela que puedo oler a distancia. Tantos años hacen ya que me largué, que logré extirparle dos almas a la dictadura. LLegué a tierra de libertad con mi hija mayor cuando apenas tenia tres años. Hoy, diez años después, me ha preguntado qué significa luchar. Confieso que me tomó por sorpresa. Me tocó explicarle a esa niña inteligente que ya es toda una adolescente que todos tenemos una lucha por dentro. Cada uno de nosotros estamos luchando por un ideal directa o indirectamente. Le expliqué que podemos luchar política, emocional o físicamente pero que lo más importante es no olvidarnos de seguir puliendonos para hacernos mejor version. Le dije que el mundo solo podrá ser cambiado cuando cada uno de los seres humanos tomemos conciencia de lo importante que es tratar de ser mejores, que nuestra competencia mayor es con nosotros mismos y lograr superarnos. Solo así lograremos la paz, cuando la generemos desde dentro.






