
La prensa amarillista me desquicia. Mi cerebro se reusa a leer noticias que subestiman la inteligencia del lector con un título que deja a medias ver entre misterio y encrucijada lo que pasará dentro del artículo. Me limité a escuchar todo cuanto especulaban acerca de Trump y cómo sería su mandato. Siempre haciendo señalamientos que nada tenian que ver con política o tomando cortas frases (el viejo truco) y resaltandolas para así jugar con los espectadores llegando hasta tocar inclusive los sentimientos mas recónditos de los mas necesitados. Salió electo pese a todo.
Días después de las elecciones, se vió un Trump mucho más tranquilo. Ya su rostro no destilaba esa vigilia, esa ira en contra de toda esta prensa que solo quería opacarlo. En pocos días comenzó a actuar y ejecutar cada plan que había prometido al pueblo americano. Los demócratas seguían sus protestas sin aceptar que la democracia actuó y eligió a este hombre que a pesar de todo lo que le achacaron, hoy está en el poder. Elijo el crecimiento económico, elijo trabajar por mi futuro. Elijo educar a mi descendencia con el pensamiento que la ayuda solo empobrece más a los pueblos, que es necesario saber el poder que tenemos dentro, y desarrollarlo. Pues entonces republicana por lo que esto significa en mí. Pero de una cosa estoy segura, por tanto disgustada, ni la política hacia Cuba en casi sesenta años ha funcionado, ni el tan famoso cambio que quiso implementar Obama (aunque confieso que creí que si) ni el revocamiento de la politica que ha anunciado Trump. Pensé incluso que planeaba algo más fuerte, digno de su palabra. Esperé demasiado, me creé una espectativa demasiado alta con respecto a su politica hacia la dictadura cubana, pero no, fue la misma letanía.
Una dictadura de tal calaña no soltará el poder de la noche a la mañana por una más de las tantas veces que se le ponga un poco de presión. Estos que gobiernan mi isla son unos sádicos que solo se regocijan en la maldad, en el endurecimiento de medidas hacia el pueblo. Ahora tienen un motivo (no necesario para ellos) para seguir destruyendo el pueblo de Cuba en vida.
Mi Cuba, es un campo de concentración al estilo Alemán Hittleriano.
Misly
